SEÚL/PYONGYANG.- Corea del Norte celebró ayer el segundo y último día de los funerales de su ex presidente, Kim Jong-il, elogiado como un "revolucionario" que llevó una "vida noble", durante una ceremonia en la principal plaza de Pyongyang, oportunidad en la cual se presentó a su hijo menor, Kim Jong-un, como "líder supremo del partido (de los Trabajadores), del Estado y del Ejército".

En los actos, se pidió a los norcoreanos que transformen su dolor en fortaleza y en apoyo para su nuevo conductor, quien heredó "el espíritu, el liderazgo, la personalidad, la moralidad y la fortaleza" de su padre muerto, según afirmó el jefe de Estado protocolar, titular de la Asamblea Popular y número dos del Gobierno, Kim Yong Nam. Su discurso ante decenas de miles de personas que soportaban un frío intenso y nevadas fue pronunciado delante de un enorme retrato enorme del mandatario desaparecido. "Una partida tan inesperada y precoz es la pérdida más grande e inimaginable para nuestro partido y para la revolución. Él fortaleció paz y a la estabilidad mundial en el siglo XXI", agregó el funcionario norcoreano.

La ceremonia culminó con descargas de artillería y de rifle en Pyongyang y en las capitales de las provincias, mientras sonaban las sirenas de los barcos y los trenes hacían sonar sus bocinas en todo el país, para dar lugar a tres minutos de silencio de la población en memoria del hombre que gobernó su destino en los últimos 17 años. Con esto concluyó el periodo de luto de 13 días, decretado por la muerte de Kim que, según la versión oficial, falleció el 17 de diciembre a los 69 años como consecuencia de un ataque al corazón.

Kim Jong-un tiene menos de 30 años y fue preparado progresivamente por su padre para sucederlo. De momento no está claro cuándo asumirá formalmente el cargo; entonces debe ser nombrado jefe de la poderosa Comisión Nacional de defensa, lo cual puede demorar años.

A la cabeza de sus asesores, bajo un rol similar al de un regente, figura su influyente tío, Jang Song-thaek, ayudado por su mujer, Kim Kyong-hui (hermana menor de Kim Jong-il), en quienes se apoyará durante su consolidación en el poder. En el reducido grupo que rodea al joven Kim está también el jefe del Estado Mayor del Ejército, Ri Yong-ho. No se espera un cambio en el curso político del país a medio plazo, pese a que está sensiblemente empobrecido, con sus industrias quebradas y con graves problemas de abastecimiento de alimentos, pero con un Ejército fuertemente armado (incluso tendría una bomba nuclear).

Corea del Sur, Estados Unidos, China y Japón multiplican las consultas diplomáticas para evitar que un cambio al frente de Corea del Norte pueda poner nuevamente en pie de guerra a la península coreana. (Télam-DPA-AFP)